miércoles, 28 de marzo de 2012

Ahmadineyad insta a Estados Unidos y a la OTAN a retirarse de Afganistán


El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, instó hoy a Estados Unidos y la OTAN a retirarse de Afganistán y a compensar el perjuicio económico que le han causado a ese país.
"La estabilización de Afganistán dependerá en cuán pronto Estados Unidos y la OTAN abandonen ese país", dijo el presidente iraní en la V Conferencia Internacional de Cooperación Económica con Afganistán, que se celebra en la capital tayika.
Ahmadineyad agregó que su propuesta para estabilizar Afganistán consiste en que ellos (EE. UU. y la OTAN) se retiren de ese país, y agregó: "Estamos seguros de que con su partida también se resolverá el problema de los narcóticos".
Además, indicó que la Alianza Atlántica debe compensar el perjuicio económico causado a Afganistán, para lo cual durante un decenio debe abonarle anualmente "el 25 % del gasto militar en ese país o el 5 % del presupuesto militar de los países miembros de la OTAN".
El presidente iraní acusó a EE. UU. de tratar de imponer a todos sus reglas, lo que "se ve no sólo en Afganistán, sino también en Irán, Palestina, Sudamérica y en algunas regiones de Asia".
"La OTAN y EE. UU. deben cambiar su política, pues ya pasaron los tiempos en que dictaban sus condiciones al mundo", enfatizó.
Poco después de que Ahmadineyad comenzara su intervención, la delegación estadounidense, encabezada por Robert Blake, asesor del Departamento de Estado para los asuntos de Asia Central, abandonó la sala donde se celebra la conferencia.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Afganistán: Obama y Karzai confirman retirada en 2014 (Casa Blanca)


El presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo afgano, Hamid Karzai, reafirmaron este viernes en conversación telefónica el objetivo de retirar las fuerzas internacionales de Afganistán a fines de 2014, anunció la Casa Blanca.
 
El jueves, Karzai había indicado en un comunicado que Kabul planeaba asumir desde 2013 la seguridad en el país en remplazo de las fuerzas de la OTAN (Isaf) y no a fines de 2014 como estaba previsto hasta ahora.
Pero según un comunicado de la Casa Blanca ambos presidentes reafirmaron que "las fuerzas afganas acabarían el proceso de transición y asumirían la total responsabilidad de la seguridad en el conjunto del país a finales de 2014".
La Casa Blanca precisa que a partir de 2013 "la dirección de las operaciones de combate pasará progresivamente a las fuerzas afganas" y que las fuerzas estadounidenses tendrán un papel de apoyo.
Menos de una semana después de la masacre de 16 civiles a manos de un soldado estadounidense, ambos aceptaron "discutir antes las inquietudes formuladas por el presidente Karzai sobre la presencia de las tropas extranjeras en pueblos afganos".
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, indicó a la prensa que los dos responsables habían evocado "la preocupación de larga data de Karzai por las incursiones nocturnas y registro de casas".
Se comprometieron a concluir las negociaciones para un acuerdo que atienda estas inquietudes, agregó Carney, quien agregó que ambos dirigentes estaban en la misma sintonía con respecto al proceso de transición de Afganistán.
Karzai solicitó el jueves que las fuerzas internacionales, dos terceras partes de las cuales son efectivos estadounidenses, "sean retiradas de los pueblos afganos y relocalizadas en las bases" principales.
Obama precisó que recibirá a Karzai en mayo en Chicago en el marco de la cumbre de la OTAN, que debe definir el proceso de transición en Afganistán.
Tras recibir el jueves al secretario de Defensa Leon Panetta, Karzai declaró: "Estamos preparados para asumir toda la seguridad. Preferiríamos que este proceso se terminara en 2013 y no en 2014".

domingo, 18 de marzo de 2012

Afganistán denuncia que la matanza de civiles fue intencionada


El presidente afgano, Hamid Karzai, ha condenado la matanza de 17 civiles cometida la pasada madrugada por un soldado norteamericano en los alrededores de una base militar en la provincia de Kandahar, al sur de Afganistán, que calificó de un "acto intencionado".
"Se trata de un acto intencionado para acabar con la vida de seres humanos", denuncia en un comunicado en el que se precisa que el atacante entró en las casas de las victimas, que son nueve niños, tres mujeres y cinco hombres.
El presidente Barack Obama, el jefe del Pentágono, Leon Panetta, y los mandos militares de Estados Unidos han expresado su pesar por el incidente y prometen una investigación plena y rápida.
La Casa Blanca informó que Obama llamó por teléfono al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, para expresarle su pesar por el incidente, y prometió que EEUU hará todo lo posible para que se concluya una investigación a fondo de lo ocurrido.
Estados Unidos "hará rendir cuentas a quien sea responsable", por el ataque, añadió Obama en una declaración distribuida por la Casa Blanca.
"Estoy profundamente entristecido por las muertes y heridas que, según los informes, han sufrido los civiles afganos".
"Este incidente es trágico y estremecedor y no representa el carácter excepcional de nuestros militares y el respeto que Estados Unidos tiene por el pueblo de Afganistán", continuó la declaración.
Soldado de EEUU investigado
El Jefe del Pentágono, Leon Panetta, por su parte, repudió el acto de violencia y dijo que estaba "entristecido y estremecido porque un miembro de las fuerzas armadas de EEUU esté, supuestamente, involucrado, actuando claramente afuera de su cadena de comandos".
Panetta también llamó a Karzai y le dijo que "el pueblo de Estados Unidos comparte la indignación que sienten el presidente y el pueblo de Afganistán".
El jefe del Estado Mayor Conjunto, general de Ejército Martin Dempsey, en un mensaje electrónico extendió sus condolencias a las víctimas del ataque y sus familias.
"Confío en que se den los pasos apropiados para investigar rápida y completamente las circunstancias de este incidente", añadió Dempsey.
Fuentes militares estadounidenses confirmaron que el soldado, que supuestamente salió de su base en el sur de Afganistán y atacó a los civiles, está detenido en la ciudad de Kandahar. El hospital militar atiende a por lo menos cinco civiles heridos.
El general Allen emitió una declaración en la que promete "una investigación rápida y escrupulosa", y señaló que el soldado, un sargento del Ejército de Tierra permanecerá bajo custodia estadounidense.
Los talibanes ya han jurado venganza. "Simpatizamos con las víctimas de esta acción salvaje y garantizamos a sus herederos que nos vengaremos de estos invasores y asesinos y castigaremos sus acciones bárbaras", afirmaron los talibanes en un comunicado difundido en su pagina web.
EEUU cree que Afganistán no vale la pena
El incidente ocurrió pocas semanas después de que la quema de ejemplares del Corán, el libro sagrado de los musulmanes, provocara violentas demostraciones en Afganistán.
Una encuesta de la cadena ABC News de televisión y el diario The Washington Post, mostró que el 54 por ciento de los estadounidenses opina que las tropas de este país deberían salir de Afganistán según lo ya programado, independientemente de que las fuerzas de seguridad afganas puedan operar por sí mismas o no.
La encuesta, realizada antes del incidente del soldado, entre 1.003 adultos y que admite un margen de error de más o menos cuatro puntos porcentuales, encontró que el 60 % de los estadounidenses creen que la de Afganistán no es una guerra que vale la pena librar.
El aspirante a la candidatura presidencial republicana Newt Gingrich, en una presentación en el programa 'Face the Nation', de la cadena CBS, sostuvo que "ha llegado el momento de que Estados Unidos retire sus tropas de Afganistán".
"Tenemos que reevaluar toda la región", dijo Gingrich. "Tenemos que comprender que el meternos en medio de países como Afganistán puede ser contraproducente".
El presidente Obama, que en 2009 ordenó un incremento de 30.000 soldados en el contingente militar estadounidenses en Afganistán, inició el año pasado la retirada gradual de tropas.
Actualmente hay en Afganistán unos 100.000 soldados estadounidenses y es probable que para la fecha de las elecciones presidenciales en EEUU en noviembre, queden unos 68.000 soldados norteamericanos en el país del sur de Asia.
Gingrich argumentó que Estados Unidos "no tiene la fuerza de voluntad o la capacidad para cambiar fundamentalmente esa región".
"No estamos preparados para ser lo suficientemente implacables como para forzarles a cambiar", agregó.
La matanza se produce en medio de un fuerte clima anti norteamericano en Afganistán tras la quema de coranes por soldados de EEUU a fines de febrero en la base de Bagram, cercana a Kabul y la principal de la OTAN en suelo afgano.
Una treintena de personas murieron en la represión de las manifestaciones de protestapor la profanación convocadas en diversos puntos de Afganistán.
El mando norteamericano también lamentó dichos actos, que atribuyó a "un equívoco".

miércoles, 7 de marzo de 2012

Mueren seis soldados británicos en un atentado en Afganistán


Londres. (EFE).- Seis soldados británicos murieron ayer al producirse ayer una explosión que alcanzó un vehículo blindado que patrullaba en Helmand, sur deAfganistán.
Aunque la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Afganistán (ISAF) da por muertos a seis militares de la OTAN sin precisar su nacionalidad, el departamento de Defensa en Londres los da como británicos pero como desaparecidos con presunción de muerte.
El primer ministro británico, David Cameron, calificó la situación de "muy triste" y destacó que es una prueba del "alto precio" que el Reino Unido tiene que pagar. "Es un día muy triste para nuestro país y por supuesto es sumamente triste para las familias afectadas. Es un recordatorio del alto precio que estamos pagando por el trabajo que estamos haciendo en Afganistán y el sacrificio que hacen nuestras fuerzas", afirmó Cameron.
En su declaración, Cameron resaltó la importante labor que realizan las fuerzas de su país para proteger la seguridad nacional y recordó que esta misión empezará a estar a cargo de los afganos.
"Todos queremos ver la transición", puntualizó Cameron.
El Ministerio de Defensa trata de establecer las circunstancias de la explosión y la suerte de los seis uniformados británicos, que patrullaban en la provincia de Helmand.
Cinco pertenecen al Tercer Batallón del Regimiento de Yorkshire (norte de Inglaterra) y otro al Primer Batallón del Regimiento del Duque de Lancaster, según el ministerio.
El titular británico de Defensa, Philip Hammond, dijo hoy que el incidente "nos recuerda los peligros que hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas que están en Afganistán afrontan todos los días".
"Condeno totalmente a los responsables de este incidente que al final fracasan en descarrilar una misión destinada a proteger nuestra seguridad nacional", afirmó el ministro.
De confirmarse la muerte de los soldados, ascendería a 404 el número de militares británicos fallecidos desde el comienzo del conflicto en Afganistán en el 2001.
Según informó hoy el Ministerio, las familias de los seis militares han sido informadas sobre el incidente en Afganistán.
Londres tiene previsto reducir su misión de combate en Afganistán a finales de 2013 en virtud de una estrategia acordada en una cumbre de la Alianza Atlántica en Lisboa en 2010.
Esa estrategia establece que las fuerzas afganas asuman la responsabilidad de la seguridad en todo el territorio afgano a finales del año próximo, según informó el Gobierno el mes pasado.
Las fuerzas de la ISAF mantendrán una presencia de "apoyo" en operaciones de combate durante 2014, si bien serán las fuerzas afganas las responsables de estas misiones en el país.
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miércoles, 22 de febrero de 2012

Jornada de ira en Afganistán por la presunta quema del Corán


El jefe de la OTAN, el general John Allen, pide disculpas «por el uso inapropiado de material religioso» y anuncia una investigación


Muerte a Estados Unidos!» «Ya no os queremos, fuera de aquí!» Miles de afganos se echaron a las calles del país para protestar por la quema de ejemplares del Corán en el interior de la base de Bagram. Algunos marcharon en las calles de la capital, otros lo hicieron en distritos del sur de Kabul como Poli Charki, donde cortaron a primera hora de la mañana la carretera que viene de Pakistán, una de las principales rutas de suministro del país. Aunque el grupo más numeroso optó por acercarse a las puertas de la misma base y mostrar su ira. Con banderas blancas, piedras y mucho griterío se enfrentaron a las tropas norteamericanas que regentan esta base, que antes perteneció a la Unión Soviética. El jefe militar de la OTAN en Afganistán, el general John Allen, no tardó en lanzar un mensaje por televisión pidiendo disculpas para intentar frenar así la oleada de violencia. Al menos una persona resultó herida y hubo cinco detenidos tras el dispositivo de seguridad montado por las tropas para sofocar la movilización a las puertas de Bagram, una base donde se encuentra también un centro de detención privado de alta seguridad estadounidense, similar al de Guantánamo. Los soldados dispararon pelotas de goma contra la multitud.
El general Allen y los responsables de ISAF, Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad de Afganistán, ordenaron inmediatamente la apertura de una investigación. Las bases internacionales en el país asiático están en alerta máxima, al igual que las fuerzas de seguridad afganas, ahora responsables de la seguridad en buena parte del territorio.
En cuanto al relato de los hechos, algunas agencias locales, citando testimonios de trabajadores del servicio interno de limpieza, aseguran que vieron cómo soldados norteamericanos trajeron un contenedor con los ejemplares del Corán en una camioneta y arrojaron los textos sagrados en el lugar donde habitualmente se queman los residuos. La intervención de estos operarios afganos frenó la quema total de los libros. ISAF emitió un comunicado para intentar aclarar lo ocurrido e informar sobre «la existencia de material religioso destinado al centro de detención provincial de Parwan (provincia donde se encuentra Bagram) que por error fue entregado a los soldados para que lo quemaran». La cadena BBC ofreció una versión diferente y, basándose en el testimonio de dos altos cargos de la Administración afgana, aseguró que en realidad se trataba de los ejemplares del Corán confiscados a los presos de Bagram porque los americanos sospechaban que a través de ellos se pasaban mensajes. Lo que no está claro es el motivo de la orden de quemar los textos.
Mientras llegaban las condenas oficiales, como la del gobernador de Kandahar, Tooryalai Wesa, que definió lo ocurrido como «un vergonzoso acto de individuos estúpidos», los medios locales repetían una y otra vez el mensaje del general Allen. «Cuando tuvimos conocimiento de estas acciones, intervinimos inmediatamente para pararlas. El material recuperado será entregado a las autoridades religiosas apropiadas», explicó el máximo responsable de la OTAN, que quiso dejar muy claro que «no fue algo intencionado». Disculpas por parte del sucesor del general Petraeus, que ocupa su cargo desde julio y por tanto no tuvo que enfrentarse a la anterior crisis del Corán. La que estalló en abril del año pasado tras la quema de un corán por un pastor protestante en Estados Unidos, y que provocó el asalto a un edificio de Naciones Unidas en Mazar e Sharif, la segunda ciudad más importante de Afganistán, donde nueve personas perdieron la vida. Allen pidió públicamente perdón a Hamid Karzai y al «noble pueblo afgano», al tiempo que aplaudía el trabajo de los trabajadores locales de la base, que «nos ayudaron a identificar nuestro error». Una respuesta similar a la de su antecesor, el general Petraeus, que tenía muy claro que «es precisamente el tipo de acción que buscan los talibanes y puede poner en peligro a las tropas y a todo el esfuerzo que aquí se desarrolla». Lo que sí le tocó a Allen fue gestionar el escándalo de comienzos de año tras la emisión de un vídeo en el que unos marines orinaban sobre cadáveres de afganos.
Hace tiempo que los afganos de a pie perdieron la confianza en la comunidad internacional, que ahora prepara su retirada, prevista para 2014, y este tipo de errores son aprovechados por la insurgencia para fortalecer su mensaje contra la presencia militar internacional y el Gobierno afgano que la autoriza. En esta guerra que Estados Unidos libra junto a la OTAN desde el 11S, tal tipo de noticias ayudan a encender incontrolables focos de violencia en todo l mundo islámico. Así ocurrió, por ejemplo, en 2005 tras los rumores sobre la quema de ejemplares del Corán en la prisión de Guantánamo, según una noticia publicada por la revista «Newsweek» que resultó falsa, o la aparición de las caricaturas de Mahoma en un periódico danés. Poco importan las estadísticas que se publican cada año y que atribuyen a la insurgencia la mayor parte de víctimas civiles, la noticia de la quema del Corán corre como la pólvora, de casa en casa, de valle en valle, mucho más rápida que las explicaciones y disculpas de la OTAN. Todo el mundo espera ahora al viernes y a la salida del rezo del mediodía, el momento de máxima tensión